sábado, 23 de febrero de 2008

TE PESE LO QUE PESE

La sílice nos mira, nosotros nos miramos.
Tengo la puñetera sensación de siempre,
debes adelantar tu reloj al amanecer.
Cómo te siento, como te quiero,
como me abandonas sin que apenas yo lo note...
El nudo de mi pecho con tu corbata ya se deshizo hace un siglo,
¿a qué viniste entonces?
Te añoro, me añoras, aquí me dejas.
Te vas y en tu lugar, una nota.
Ya estoy cansada, la sílice se va contigo cada vez que me olvidas
con las puertas abiertas de par en par.
Quiero pertenecer a tu mundo, y a la vez no hacerlo.
Río, y me siento culpable,
Me enamoro y me siento culpable,
hago el amor y mi sílice no aparece....

1 comentario:

Elena dijo...

Te aseguro que "la sílice" aparecerá, donde menos te lo esperes.
No abandones esto.